## SALVADOR DEPRESIÓN: PANDEMIA Y MEDIOCRIDAD, SEMILLAS DE SU FRUTO, SEGÚN IAPA
El Instituto para la Atención y Prevención de las Adicciones, liderado por Amaya Ordorika Imaz, ha soltado la perla: el Covid-19 y una asombrosa «mejoría» en los diagnósticos, son los culpables del repunte del 24 por ciento en los casos de depresión en la Ciudad de México entre 2019 y 2025. ¿En serio? Eso es lo que nos quieren vender desde las altas esferas del poder.
¡A tomar nota, población! En el año pasado, se reportaron 24,202 capitalinos deprimidos, a una tasa de 263 por cada 100,000 habitantes. Un ligero incremento del 24% respecto al 2019, según los datos teñidos por la Secretaría de Salud y destapados por la inquisitiva La Razón.
Pero no todo es color de rosa deprimido en la Capital, queridos lectores. Resulta que la Ciudad de la Corrupción y la Ineficiencia, ocupa el tercer lugar en tasas de depresión, solo superada por Colima y Nayarit. ¡Vaya honor! ¡Casi se nos sale un lagrimón de tristeza!
La directora Ordorika, la mandamás de la salud mental en la urbe desquiciada, ha admitido que ese incremento es similar al nacional: también un 21% por ciento. Y ahí va la explicación: la crisis emocional por la pandemia, ¡qué novedad! Todavía estamos remando en ese mar de lágrimas y, claro, requerirá un buen tiempo sentir una bocanada de aire fresco. Qué bonito, todo tan esperanzador, ¿no?
Y mientras el país se ahoga en depresión, ¡voilà! Se aprueba una reforma a la Ley General de Salud en 2022, que les obliga a todos los hospitales de la nación a tener la capacidad de atender los trastornos mentales. Una medida brillante, ¿no creen? Más diagnósticos, ¡aleluya! Más gente recibiendo «tratamiento» en una ciudad que necesita algo más que píldoras y terapias de sofá.
Pero espera, hay más. Resulta que mientras siete de diez casos de depresión son mujeres en la capital, ¡oh sorpresa!, ocho de cada diez suicidios son cometidos por machotes de barba rala. ¡Lástima que no puedan pedir ayuda por el maldito estigma, verdad?
La misma Ordorika nos informa que las féminas son más osadas para buscar ayuda y ser diagnosticadas, mientras que los varones, pobrecitos, se tragan su malestar por culpa de los anacrónicos estigmas de género. Y así, señores y señoras, tenemos más muertes machacas en la capital.
Pero tranquilos, aquí la solución: un programa escolar llamado «Ciudad con Salud Emocional. Vida Plena, Corazón Contento». ¿Y quién necesita maquillaje en lugar de soluciones reales? ¡Exacto! ¡Los hombres! Por eso cuidan que todo sea bien llamativo para ellos, ¿verdad, Ordorika?
Más campañas, más estrategias coloridas, pero la raíz del problema sigue intacta en una ciudad que colapsa emocional y mentalmente. ¡Viva la mediocridad! ¡Qué vivan los diagnósticos! ¡Qué vivan los suicidios! ¡Qué vivan los gobiernos que saben fingir preocupación mientras la decadencia aprieta fuerte! ¡Qué viva la Ciudad de la Depresión y la Hipocresía!
Este es Salvador Depresión, colapsado y sufriendo bajo el yugo de la ineficiencia e hipocresía gubernamental. ¡Denunciemos la negligencia, demandemos soluciones reales, no más parches de colores! ¡Despierta, Ciudad! ¡Levántate, antes de que el peso de la depresión te hunda en tu propia miseria!
