Despidos a la orden del día en el gobierno, pero ¡ojo!, ahora resulta que los empresarios del transporte público concesionado en la Ciudad de México andan de capa caída por falta de dinero. Vaya sorpresa, ¿no?
Alejandro Luna y Felipe Núñez Guerrero, líderes de la bandera de Movilidad de Vanguardia, andan chillando porque el aumento a la tarifa no les ha resuelto la sed de billetes verdes. Pobrecitos, ¿alguien les avisa que no todos los problemas se solucionan con más lana?
Resulta que el costo real del pasaje es de 15 pesos, pero según estos empresarios, solo reciben una miseria. ¿Y saben quién debería completar la diferencia? ¡Exacto! Nada más y nada menos que el Gobierno. Pero qué casualidad, ¿no?
Para ponerle más drama a la telenovela, ahora salen con que las rutas concesionadas no reciben subsidios, mientras que el Metro y la RTP sí. ¿Será que están pidiendo limosna sin decirlo abiertamente?
Parece que a los transportistas se les olvidó que vivimos en un país donde el dinero público se esfuma más rápido que agua en el desierto. Pero bueno, ellos piden y piden, a ver si cae algo. ¡No se hagan bolas!
El choro mareador sigue, con siete de cada diez empresas del sector en crisis y la otra mitad a punto de quebrar. Pero bueno, mientras no veamos a los líderes de estas rutas tristes en un coche del año con vitrina y chófer, todo bien. ¿No?
El Gobierno capitalino anda prometiendo propuestas a los transportistas, pero ya sabemos cómo terminan esas historias. Mañana, la Fuerza Amplia de Transportistas va a protestar, seguramente en sus camiones chatarra con motor de prius, ¿verdad?
Aunque para darle un toque más dramático, dicen que desde la pandemia los pasajeros bajaron un 80%. ¿Será por el servicio de calidad que brindan? ¡Claro que sí!
En fin, en este circo de transportistas desesperados y Gobierno con la chequera en mano, solo nos queda esperar a ver quién le saca más jugo a esta queja. ¡El show debe continuar, señores!
