¡Oye, ciudadano! Aquí te traemos la última joyita del secretario de Economía, don Marcelo Ebrard, que asegura que el T-MEC está más estable que una mesa renca en la casa de tu abuela. Según este personaje, México se ha convertido en el rey del comercio con USA, ¡sí, leíste bien! ¡Un país corrupto, pero liderando las negociaciones con el imperio del Tío Sam!
Ebrard, en su faceta de cuentista del año, señaló que ya concluyeron las pleitazas formales del tratado, y que la próxima semana compartirán los chismes con la presidenta mexicana. ¿Pero qué crees? ¡Hasta tú podrás acceder a esta información muy selecta y confidencial!
Con un desparpajo digno de premio, el canciller presume que la modernización del tratado disipará las dudas para este año, promoviendo la inversión y la competencia nacional. ¡Qué risa, verdad!
Y aquí viene lo bueno, según las cifras oficiales (oye, las que nunca tienen menos maquillaje), el 85% de lo que exportamos a EEUU no paga arancel. ¡Tómala! ¡México en primer lugar de la lista de países que le regalan sus productos al Tío Sam! Y vaya que sabemos que el país vive de los acuerdos y anexos comerciales con todos los vecinos del patio trasero y los que caigan.
Pero lo mejor llega cuando Ebrard menciona que este gallito se acompaña de un planazo de inversión para aprovechar la apertura económica y revolucionar la industria nacional. ¿Te lo crees, verdad?
En resumen, Ebrard contó su cuento chino de cómo este tratado beneficiará a México mientras se mantiene la pobreza a raya y la inversión foránea se pasea por nuestras tierras como Pedro por su casa. Hasta destacó lo top que es fortalecer la industria local y meterle más tecnología a las pequeñas empresas.
¡Ay, Ebrard! ¡Qué habilidad tienes para vendernos espejitos de colores! Pero la realidad cruda es que, en este juego de tronos con EEUU, todos sabemos quién lleva las de perder. ¿Será que México está con todas sus luces puestas en esta jugada de ajedrez comercial? ¡Diva, por favor! ¡Aquí no nos chupamos el dedo!
