¡Vecinos de Paseos de Taxqueña al ataque! Comenzó el circo de la «recuperación de bienes» en el edificio que explotó como piñata en fiesta de niños malcriados, todo bajo la supervisión del incorruptible alcalde Giovani Gutiérrez, el más santo de Coyoacán (por lo menos en su propio discurso).
Según el teatro montado, las familias damnificadas podrán rescatar sus trapos y baratijas de entre los escombros del desastre, gracias al gesto heroico de la Alcaldía Coyoacán, un verdadero acto de caridad digno de un Oscar.
Y no podía faltar la mención a la «secretaria de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil», Myriam Urzúa Venegas, quien seguramente llegó en su unicornio volador a repartir magia y esperanza en medio del caos.
Según el libreto oficial, 6 departamentos terminarán más vacíos que el discurso de un político en campaña, mientras que el resto seguirá en Disneylandia esperando el pase mágico de la ‘rehabilitación del edificio’. ¡Qué emoción, señoras y señores!
La prueba de fuego comenzó con Urzúa y Gutiérrez haciendo su gran entrada al edificio dañado, como si fueran los héroes de una película clase B. ¡Qué emoción! Luego, los vecinos se mudaron cual rebaño obediente, cargando sus pertenencias como si fueran tesoros, listos para ser resguardados por los poderosos protectores.
Por si fuera poco, también se habla de cubrir la renta de las familias afectadas. ¡Un salvavidas! ¿O más bien una cortina de humo? Mientras tanto, unas pobres almas se reúnen en un hotel al sur de la gran ciudad, disfrutando de la hospitalidad del erario público. ¡Qué envidia!
Y para cerrar el acto, Gutiérrez agradece las gotas de generosidad de los ciudadanos, comerciantes y empresarios que ayudan desinteresadamente. ¡De película! Aunque, ¿quién cubre los gastos de la película de esta farsa interminable?
En fin, mientras se retiran 10 camiones con los restos del malhechor inmueble, esperamos ansiosos el siguiente capítulo de esta telenovela que parece nunca terminar. ¡Apuntenlo en sus calendarios, esto promete ser un éxito de taquilla y corrupción al estilo mexicano!
