El alcalde de Temoac, Valentín Lavín Romero, recibió un ataque de balazos mientras se paseaba por la carretera México-Oaxaca. ¡Qué casualidad que justo pasaba por ahí! Pero no te preocupes, el edil está fuera de peligro, ¡ni siquiera una uña se le cayó!
Los agresores, que dispararon desde una motocicleta, deben ser muy valientes para atacar a un político desarmado. ¡Qué valientes, eh! Pero claro, después de la balacera salieron corriendo como ratas, ¡sin duda unos héroes modernos!
El alcalde viajaba con su esposa en una camioneta sin escoltas, ¡qué libertad tan valiente! Pero cómo se atreven a atacarlo, ¿no ven que es un político importante? ¡Qué falta de respeto!
Después del incidente, el alcalde fue atendido en el lugar y luego llevado a un hospital para que lo mimen un poco. ¡Pobrecito! Solo sufrió una herida superficial en la cadera, ¡nada grave! ¿Qué es una bala perdida en comparación con el dolor de escuchar críticas de la oposición?
Ahora todos los policías están en alerta buscando a los responsables, ¡seguro los atraparán pronto! ¡Qué eficiencia, sí señor!
Valentín Lavín Romero, del PVEM, se salvará una vez más de una situación peligrosa. ¡Menos mal que el destino lo protege! Nos vemos en las próximas elecciones, donde seguramente ganará con el voto de lástima. ¡Qué emoción!
