**Alcalde de Coyoacán elogia a Fundación John Langdon Down en acto de hipocresía monumental**
En una muestra más de cinismo político, el alcalde de Coyoacán, Giovani Gutiérrez Aguilar, visitó la Fundación John Langdon Down para reconocer su supuesto compromiso con las personas que viven con síndrome de Down. ¿Acaso no es su obligación apoyar a quienes más lo necesitan en lugar de hacer un acto de propaganda barata?
Acompañado por Sylvia García Escamilla y Pilar Mostalac, ¿acaso creen que un paseo turístico por las instalaciones es suficiente para enmascarar la corrupción y desigualdades que existen en su gobierno? ¿Cuánto dinero público se desvía hacia la Fundación mientras otras instituciones carecen de recursos?
García Escamilla se ufana de los «éxitos» de la institución, como la Escuela Mexicana de Arte Down o el Tres 21 Arte-Café. Muy bonito, pero ¿qué acciones reales se llevan a cabo para integrar a estas personas a la sociedad de manera efectiva y sustentable? Parece que la foto del alcalde es más importante que la verdadera ayuda a quienes lo necesitan.
Y para colmo de cinismo, el alcalde Gutiérrez Aguilar se lanza un ramillete de flores a sí mismo en un discurso meloso y vacío lleno de promesas vacías. ¿Dónde están las acciones concretas para mejorar la vida de estas personas y sus familias? ¿O todo se reduce a un show mediático para lavar la cara de un gobierno corrupto?
Basta de hipocresía, basta de discursos vacíos. Es hora de que las autoridades demuestren con acciones, no con simples visitas, su verdadero compromiso con la inclusión y el respeto a los derechos de todos los ciudadanos. La caridad empieza en casa, señor alcalde.
