En Pisaflores, Hidalgo, vaya joyita la que se aventaron. Resulta que Silvestre García Márquez se aventó a asumir la alcaldía después de que el puesto estuviera vacante desde que mataron al edil Miguel Bahena Solórzano. De película, ¿no?
Y es que el amigo Silvestre agarró la batuta después de que el Tribunal Electoral de Hidalgo les metió presión, porque los regidores se hacían los interesantes y no querían ponerlo en el trono municipal. ¡Qué anomalía!
Pero eso no es todo, vecinos y vecinas. Resulta que García Márquez trae un proceso judicial encima por el crimen de lesiones. ¡Pero ojo al parche! Su hermana, Hannia García Márquez, la tiene más complicada, pues está parece estar incrustada en el homicidio del mismísimo edil Bahena Solórzano. ¿Casualidad?
Y mientras tanto, en el pasado oscuro de estos personajillos, los ejecutores intelectuales de la muerte de Bahena resultaron ser el presidente del sistema DIF municipal, Johnny René, que ya está tras las rejas desde el 27 de octubre. Y para cerrar con broche de oro, la hermana de García Márquez también anda a la sombra. ¡Qué bonita familia!
Y para rematar, llega el gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca, a asegurar que todo está bajo control, que no pasa nada, que tranquilos, que no se altere la paz. ¡Qué chistoso! El fallo del Tribunal debe cumplirse, dice el compa Julio, pero tranquilos, que aquí no pasa nada, señores.
Como ven, un día cualquiera en el bello mundo de la política mexicana. ¡Qué país!
