**García Harfuch se prepara para «cambiar» la estrategia de seguridad en Sinaloa**
En pleno caos por mineros desaparecidos y con hechos violentos a la orden del día en Sinaloa, el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, se reunió con el Gobernador Rubén Rocha Moya para ajustar, según ellos, la estrategia federal en la entidad. ¡Qué valientes, ¿no?!
La pomposa reunión se celebró en el Palacio de Gobierno en Culiacán, como parte de la famosa Mesa de Construcción de la Paz, donde las autoridades de los tres niveles de gobierno hacen el teatrito de colaboración. En la conferencia mañanera, Claudia Sheinbaum confirmó la presencia de García Harfuch en Sinaloa para, supuestamente, revisar la estrategia. ¡Qué emoción!
La Presidenta Sheinbaum aseguró que los homicidios iban en picada en los últimos meses, pero ahora justifica el repunte de violencia como una pelea entre malandros por la salida de un jefe al país vecino. ¡Ah, ok, qué casualidad! Y recalca que ellos no apuestan por balaceras directas, sino por detenciones rodeadas de maravillosas investigaciones y una gotera de inteligencia. ¡Así sí vamos bien!
Por supuesto, además de «cambiar» la estrategia, García Harfuch también está en Sinaloa para controlar el territorio, desmantelar narcolaboratorios y hacer alharaca con la cooperación con Estados Unidos para atajar el tráfico de armas. ¡Arriba, México lindo y querido!
Pero bueno, este sujeto se largó del estado poco antes de las 9:30 de la mañana, porque está claro que la seguridad no descansa. El Gobernador Rocha Moya, por su parte, agradece a todo mundo por mantener esa «maravillosa» estrategia de seguridad que garantiza la paz y el desarrollo en Sinaloa. ¡Aplausos, por favor!
Y para no hacer el cuento largo, el General Héctor Ávila Alcocer tomó el mando en Mazatlán, en un movimiento militar que seguro nos dará paz y tranquilidad. ¡Ah, qué alivio!
En medio de todo este circo, un mando policiaco fue acribillado en Culiacán y dos diputados de Movimiento Ciudadano sufrieron un ataque armado. ¡Qué vidota la de Sinaloa!
En fin, así están las cosas en un país donde la violencia y la corrupción son más constantes que los malos chismes en la vecindad. ¡Viva México!
