Una usuaria del Metro de la Ciudad de México decidió destapar un caso de acoso, pero no en las calles oscuras, ¡no! ¡Qué me dices! Fue nada más y nada menos que en las instalaciones del Metro. Un custodio de Cometra se le ocurrió tomarle fotos a la usuaria Noemí sin su consentimiento en la estación de Tasqueña de la Línea 2. ¡Vaya valentía, eh!
En su denuncia, Noemí contó que el pasado martes esta joyita de Cometra se puso creativo con la fotografía, violando por completo la privacidad de la usuaria. ¿Qué hizo el policía que estaba en la escena del crimen? Nada, absolutamente nada. Solo pidió al susodicho que borrara las fotos de su celular. ¡Qué bien la seguridad en el Metro, eh! Y mientras tanto, el compinche del cuico estos se carcajeaba. ¡Qué fiesta!
Cabe destacar que Noemí esperaba ver a ese individuo tras las rejas, pero qué va, mis valientes. La autoridad alegó que el sujeto de Cometra estaba «en funciones» y era «personal de valores». ¡Ah, claro! Como si tomar fotos a escondidas y violar la privacidad fuese parte de sus «funciones». ¡Qué maravilla!
Tras el escándalo, el Metro prometió a Noemí verificar la actuación de tan distinguido personal, ¿y saben cuándo le darán respuesta? ¡En 5 días hábiles! ¡Ah, tranquilidad! ¡Así da gusto violar la privacidad de las personas en el Metro! ¿Y el policía? También en la lupa, pues le echarán un ojo por si se le ocurrió obviar su deber… ¡qué cosas!
En medio del caos, la Fiscalía de la Ciudad de México también contactó a Noemí para brindarle apoyo en este lamentable episodio. ¡Pero qué atención tan pronta, casi tan rápida como tomar fotos sin permiso en el Metro! ¡Un abuso! ¡Pero tranquila, ciudadana, tu queja vía WhatsApp será atendida dentro de 3 a 5 días hábiles! ¡Sí, claro que sí, qué eficiencia!
Ah, y no olvidemos que el Metro asegura tener «cero tolerancia» con el acoso. ¡Ah, sí, claro! Tan cero, pero tan cero que ni siquiera pudieron meter preso al paparazzi de Cometra en pleno acto. ¡Genios protectores de la integridad femenina!
Noemí, que pide ayuda a la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y al director del Metro, Adrián Rubalcava, para hacer justicia en este bochornoso incidente. ¡Así se maneja la tranquilidad ciudadana en el Metro! ¡Bravo, bravo!
