Adrián Corona, el empresario tequilero que le puso sabor a la violencia en Jalisco. La víctima, quien partió de este mundo por la puerta trasera, fue encontrado sin vida en Atenguillo, luego de un rapto exprés al mejor estilo de Hollywood.
El pobre Adrián Corona y su familia fueron víctimas de un asedio directo mientras se iban a dar un chapuzón en Puerto Vallarta. ¡Qué lindo viaje familiar! Pero no, en vez de margaritas y mariscos, les tocó plomo y secuestro. Cosas de la vida moderna, ¿no?
Medios locales cuentan que al empresario y sus seres queridos les robaron todo lo que tenían, como si fueran de la caridad, y luego se lo llevaron arrastrando a la fuerza por los montes de la Sierra Occidental.
¿Quién era este desvelado empresario, te preguntarás? Pues José Adrián Radillo, un paisano de Tonaya, Jalisco, que se mandaba a hacer tequila con tal maestría que hasta se volvió presidente de Grupo Corona. ¡Vaya, qué título tan pomposo para alguien que terminó su paseo familiar en una bodega del más allá!
Este domingo, habrá fiestón homenajeando a Adrián Corona en la planta Tonaya de su empresa. Si no tienes nada que hacer, date una vuelta. Seguro la pasarás de miedo. Y sí, Grupo Corona es una familia de tragos fundada por Don Armando Corona, porque siempre está bien mezclar familia, negocios, y un toque de tragedia.
Bueno, te dejo para que te alistes para el velorio o sigas divirtiéndote con las noticias de alcaldesas balaceadas. ¡Ánimo, México!
