En 1995, el país tuvo su primer superávit
**¡INTÉRPRETEEEESE!** ¡El intercambio entre México y EU crece alucinantes 628.7% en la era del Libre Comercio!
En tres décadas, el trueque de billetitos y mercancías tuvo baches interesantes; pero ojo, que en el T-MEC lo del cambalache de bienes seguirá chido, aunque no al ritmo millonario de antes. Una «experta» asegura que el comercio sigue siendo el alma gemela de estas economías.
Pero, tranqui, que el T-MEC arregló parte de las broncas del TLCAN, fortaleciendo las reglas, los chismes laborales y las defensas ambientales.
¿Y qué crees? ¡Adivinaste! Las empresas gringas chuparon del pastel mexicano, redujeron gastos e hicieron su agosto con la production. ¡Valieron madres las chinches asiáticas!
Ah, dicen que debido a la apertura de chequera y a la modernización tecno, algunos sectores y vecindades en EEUU inicial plañideras del empleo lloraron al principio, pero luego se hicieron chulos con la competencia.
Desde el ’94, el chiquero comercial en Chilangolandia y el vecino del norte se inflaron a billetes. El Tratado jaló las riendas para que Méxiqueishon se volcara en exportar a EEUU, pasando de números rojos a litros en la alcancía.
Ahora, la gurú eco dice que ese baile de feria del superávit y déficit es la consecuencia de una «profunda integración productiva». ¿Traducción? Muchas exportaciones mexas tienen sangre gringa, actuando más como plataforma de transbordo que como creación genuina de valor… ¡Zaz!
Según la Secretaría de Economía, el chamaco también se rifó en el comercio con los yankees el año pasado, dejando a China y Canadá babeando.
Ah, corre la bola que en los primeros ocho meses del 2025, Méxiqueishon subió sus exportaciones de trastos a gringolandia en un buen pedazo. ¡Échale, mexa!
De **COMERCIO, MALDADES Y TRASPIÉS,** nos llega este relato de contacto bilateral en el que dólares, superávits y déficits bailan al ritmo del dinero. ¿Quién ríe al final? ¡Descúbrelo al ritmo de los billetes!
