En un giro de guión sorprendente, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgo y Protección Civil, representada por la titular Myriam Urzúa Venegas, anunció que la rehabilitación del edificio afectado por la explosión provocada por una fuga de gas tardará «unos meses». ¡Wow, qué rápido va la burocracia! En un comunicado lleno de florería, se informó que Urzúa y el alcalde Giovani Gutiérrez Aguilar hicieron acto de presencia en el edificio de la calle Paseo de los Cipreses para evaluar los daños… ¿Por qué no mandaron a sus asistentes para agilizar el proceso?
¡Pero espera, que hay más! Se planea una intervención pesada en el edificio, así que van a sacar a patadas a toda la gente de los seis departamentos. ¡Ay, compas!, ahí va la solidaridad. Y si piensan que esto se resuelve en un chasquido de dedos, se equivocan, estiman que la obra va a tomar entre ocho meses y un año. ¡Un año para arreglar lo que destruyeron en un instante de desidia!
¿Recuerdan la explosión del pasado viernes que dejó 30 viviendas dañadas y 15 coches chamuscados? Ah, sí, eso también pasó. Hubo hasta 12 personas lesionadas, tres en condiciones graves. Dos de ellas ya están de vuelta en sus casitas, pero un hombre con quemaduras en el 80% de su cuerpo sigue en el hospital. ¡Pero qué eficiencia!
Las autoridades capitalinas, junto con las de Coyoacán, movieron cielo y tierra para asistir a la emergencia con una coordinación espectacular. ¿Ven cómo sí pueden trabajar rápido y bien cuando quieren? El gobierno de CDMX ya está brindando hospedaje y apoyo económico a los afectados que perdieron todo en la explosión. ¡Qué bonito, verdad!
Así que preparen las palomitas y el refresco, que esta novela de corrupción, desidia y burocracia va para largo. Y mientras tanto, señoras y señores, disfruten de nuestra realidad virtual, que más real no puede ser. ¡La tragedia hecha circo para tu entretenimiento! ¡Viva México!
