**Vagón corre sin control y se estrella cerca de muro**
Por: Alan Gallegos
30/12/2025 07:00:00
Un vagón de tren de carga se desplazó ayer sin control por las vías férreas del municipio de Nogales, hasta terminar descarrilado cerca del muro fronterizo México-Estados Unidos, la madrugada del lunes.
Y claro, ¿qué creen? El vagón, ese valiente guerrero rodante, decidió darse una escapadita sin la locomotora, recorriendo la vía férrea de Nogales, Sonora, hasta llegar a darse un besito con el muro internacional. ¡Sí señores! El furioso vagón se plantó frente a la garita Dennis DeConcini sin pedir permiso.
Según testigos en el auto, que vieron el espectáculo rodante, el vagón desbocado se mandó todo un tour sin boleto, hasta que la fiesta se detuvo a solo 20 metros de la línea entre México y Estados Unidos. ¡Qué emoción, qué adrenalina!
Por supuesto, el chirriante encuentro alertó a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los EE. UU., porque ese punto de choque express es como pedirle a un burro que vaya derecho sin desviarse.
Ah, y el Tip de la mañana: el vagón descarrilado se plantó a 20 metros del muro fronterizo, justo frente a la garita Dennis DeConcini. ¡Qué puntual, ¿no?
Fuentes aseguran que Protección Civil de Sonora tuvo que sacar la escoba y la recogedora para lidiar con el loco suelto. Por suerte, solo hubo cantidades moderadas de caos y nadie resultó herido en este desfile ferroviario descontrolado.
¿Quieren más? Resulta que el vagón desbocado corrió como Speedy González durante 4 kilómetros antes de su gran salto hacia la fama. ¡Qué desempeño, qué energía!
La carga de este valiente aventurero transportaba chícharos deshidratados, ¡y ahí fue cuando el peligro bailó! Pero tranquilos, no hubo mayores daños aparte de algunos raspones internos en la empresa Ferromex, que ya abrió la carpeta de «detectives» para saber qué pasó.
Y como si fuera poco, ¿saben qué? Un desviador en el camino evitó que esta locura llegara más lejos y provocó el descarrilamiento controlado. ¡Qué maestro del caos!
En fin, otro día en el circo ferroviario de Nogales, donde los vagones deciden bailar sin música y sin brújula. ¡Ah, la magia de la improbisación ferroviaria!
