**¡Balacera! Sicarios vs. escoltas en límites de Guadalajara**
**Mataron en Zapopan a empresario e hija en tiroteo de casi 20 min**
¡Buen inicio de semana! Porque nada como un tiroteo matutino para despertar bien. ¡Qué emoción! Unos criminales se toparon con escoltas en una bonita colonia en Zapopan, ¡Terrible combo! Un empresario, su hijita y un guardaespaldas que los acompañaban terminaron más muertos que el respeto en política. ¡Qué tragedia!
Se rumora por ahí que la pelea arrancó a eso de las 9:00 horas en la colonia Residencial Victoria. ¡Pero no hubo policías en kilómetros a la redonda! Un empresario, su retoño y un escolta de esos chingones, viajaban en un Lamborghini naranja que parecía más un colador después de recibir más de 50 balazos. ¡Un éxito!
**¿Quién fue el valiente?** El empresario intentó escapar, ¡bravo! Pero los malandros lo alcanzaron en la calle Brillante. La niña, al menos, murió con los paramédicos, hay que agradecer la puntualidad. ¡Qué eficientes!
Tras el «paleteo», sobraron cristales rotos, casquillos, cargadores y radios. ¡Un estupendo picnic! ¡Qué bonito panorama! Ya ves, porque una balacera sin souvenirs no es balacera. En los interiores, como decoración, quedó un escolta finadito.
Se dice, se comenta, se murmura que el empresario guardaba la puerta trasera con negocios turbios por Colombia. ¡Vaya amistades! ¡La vida da giros que ni en Netflix!
**Repartiendo amor:** Otros guardaespaldas, que también se llevaron plomo, estaban en una camioneta blanca. Una joyita de choque y que hoy sí la libran para seguir por acá, para nuestra fortuna.
La zona quedó preciosa, con carros baleados alineados, casquillos regados como confeti de funeral y vecinos corriendo por su santa vida. ¡Qué emoción! Hasta se tiraron al suelo por si las dudas. ¡A cuidarse, que está la cosa brava!
**¿Dónde están los Oscars?** Afortunadamente, hay testigos gráficos que no fallan: los videos. ¡Un aplauso para los paparazzi del crimen callejero! Se rumora que hay un Oscar en la categoría «Mejor Interpretación Criminal». ¡Se van a tener que pelear las butacas de los jueces!
En fin, por ahora no hay culpables tras las rejas. Salvador Zamora, jefe del cotarro en Jalisco, nos contó que «el blanco de la balacera» era un tal Alberto, alias «El Prieto». ¡Qué carnaleo!
Ahí están las piezas del rompecabezas. Un empresario hecho polvo, una niña inocente y un guardaespaldas más transparente que la justicia en México. ¡Qué alivio! Ahora sí, todos a la caza de los malos… hasta el próximo capítulo. ¡No se despeguen de su asiento!
