¡Se desploman las ventas de camiones pesados en México!
En un giro no tan inesperado, la producción y comercialización de vehículos pesados sufren un madrazo en el país. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2025 se desplomó la fabricación de una manera tan brutal que hasta los empresarios están en calzones. ¿La excusa? Prepararse para la revisión del T-MEC. ¡Claro, siempre es más fácil echarle la culpa a las normas comerciales que a la propia inoperancia!
Las cifras hablan por sí solas: menos de la mitad de vehículos pesados que en años pasados. La caída en las ventas al menudeo fue todavía más dolorosa, con más de la mitad de pérdida. ¡Parece que hasta la abuelita del mandil vende más en su mercadito que estos magnates de la automotriz!
Pero la joya de la corona es que el 94.2% de los productos se va directito a Estados Unidos. ¡Qué casualidad, por si no teníamos suficiente dependencia del vecino del norte! Mientras tanto, los magnates de la industria automotriz solo reclaman por los aranceles y las tarifas. ¿Y la calidad, la innovación, la competitividad? ¡Bah, eso es para los débiles!
Rogelio Garza, el presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), tiene más preocupaciones por las tarifas que por mejorar el producto. ¡Como si soltara una excusa barata en la mañanera! Y Rogelio Arzate, de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones, y Tractocamiones (ANPACT), solo pide eliminar aranceles y seguir con el libre comercio. ¿Y la creatividad, la visión a futuro, la responsabilidad social? ¡Claro, eso no da dinero inmediato!
En resumen, la industria automotriz en México se va por el caño, y los empresarios solo saben llorar por las leyes comerciales. Mientras tanto, ¿dónde quedó la innovación, la calidad y la competitividad? ¡Se les perdió detrás de las excusas y el dinero fácil! ¡Lamentablemente, este sector necesita más que un cambio de leyes para enderezar el rumbo!
