¡PILLADOS! El hijo del reportero Rafael León Segovia sale a la luz acusando a fiscales de Veracruz por falsificar investigaciones en su contra. ¡Qué casualidad que lo llamen terrorista después de tanto perseguirlo! Dicen que se acogió a la duplicidad del término constitucional, pero ¿de qué se le acusa realmente?
El martes pasado, sin previa explicación, lo detuvieron por cargos de terrorismo, encubrimiento y delitos contra la seguridad pública. ¿Pero en qué momento se dedicó su padre a estas actividades? ¡Ah, ya veo, la Fiscalía de Veracruz no cree en las casualidades!
Su hijo, Gardiel Josué León Oropeza, nos cuenta la otra cara de la moneda: episodios previos de acoso, vehículo con ácido y nexos narcos. Ahora, tras echarle ácido al carro, lo detienen con una acusación bastante conveniente. ¡Qué oportuno el cambio de protección por prisión preventiva oficiosa, ¿no creen?
Los fiscales «Karla» y «Ludwin» serían los creativos detrás de esta novela, con su historial en carpetas de investigación falsas. ¿Qué casualidad que justo ahora lleven el caso de León Segovia? ¡Qué pequeño se ve Veracruz desde este ángulo tan sucio!
En medio de todo esto, la gobernadora Rocío Nahle se lava las manos señalando que la Fiscalía trabaja sola. ¡Claro, sí! Como si no conociera el modus operandi de su propio equipo. El periodista Juan José Barragán no se traga el cuento y señala persecución política. ¿Quién lo diría en este país de la impunidad?
Todo huele a podrido en Veracruz. Una vez más, el poder parece querer callar críticas y señalamientos incómodos. ¿Qué será lo próximo? ¿Desaparición forzada para los periodistas valientes? ¡Aquí no pasa nada, verdad, señora gobernadora? ¡La justicia en México es una broma de mal gusto!
