¡Capturan a líderes criminales en Tláhuac e Iztacalco!
En una operación que parece sacada de una película de mafiosos, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México se sintió muy chida al anunciar la captura de Agustín Octavio Soto Rioja, quien según ellos es el temible líder de una fracción del Cártel de Tláhuac. Y para que no se sintiera solo, también agarraron a Juan Daniel Sánchez, otro capo de la mafia, pero esta vez de Los Tanzanios. ¡Pa’ que no se diga que no hacen su chamba!
Y para hacer más entretenida la tarde, la SSC desplegó su contingente en Tláhuac e Iztacalco, donde metieron bulla con órdenes de cateo en mano. ¡Súper emocionante, seguro dejaron correr el gallinazo!
El jefazo de la policía chilanga, Pablo Vázquez, presumió que los agentes se sintieron como en una peli de Netflix al detener a estos dos malosos. ¡Qué emoción!
La movida se puso intensa en la colonia Yecahuizotl, en Tláhuac, donde atraparon a Agustín «El Escorpión» con una banda de secuaces amantes de la fiesta. Y pa’ hacerla más emocionante, encontraron 815 dosis de cocaína, marihuana y un arma. Parece que ahí no solo se vendía elotes a la crema.
Dicen que «El Escorpión» tomó la batuta de mando después de que todos sus compas cayeran en desgracia y ahora se dedica a sacarle lana fácil al barrio con sus amiguitos. ¡Una historia que emocionaría a Don Corleone!
Pero eso no fue todo, la policía también se aventó un cateo en la colonia Agrícola Oriental, en Iztacalco, y pescaron al tal Juan Daniel, cabecilla de Los Tanzanios. ¡Qué multitasking!
En ese cateo sacaron dosis de droga de todos los sabores: marihuana, cocaína y crystal, y, por si se les antojaba una balacera, encontraron un arma. Mejor prevenir que lamentar, ¿no?
Después de todo el show, los detenidos fueron tratados como jefes ambos están esperando sentaditos en el Ministerio Público para que les digan su sentencia. Mientras, las casas quedaron bajo el cuidado de polis para que no les pongan en cada.
¡Qué emoción, qué drama! Solo falta el intro de «The Sopranos» para cerrar con broche de oro este episodio policiaco de arrabal. ¡Hagan palomitas que esto se va a poner bueno!
