¡Balas, mariscos y una historia que nunca falla en el Centro Histórico! Un ciudadano recibió el «impacto de su vida» en un restaurante de la CDMX. Graben esa idea: un fulano, un arma de fuego y voilá, ¡la receta perfecta para la desgracia!
Según la SSC – CDMX (abreviatura que se toman muy en serio), el tiroteo en el local dejó a uno tieso y a otro herido en la Cuauhtémoc. ¡Pum! ¡Toma, toma y toma! Pero no se emocionen, ese revólver humano que causó el caos se largó en moto, jugando al gato y al ratón con la justicia y esas cosas.
Y como en todas las buenas historias, hay un giro inesperado: ¡no hay nadie tras las rejas! Miren qué sorpresa. Dicen que las autoridades hicieron señas al Ministerio Público, pero de policías corruptos o evidencia tangible, ni mu.
Para redondear este clásico del drama local, agregaron una motocicleta de escape, un cerco virtual y la promesa de una continuación en la ficción social. ¡Qué emoción! ¡Qué adrenalina!
Por Julio Vázquez
Denuncia, desgracia y vergüenza
Porque en esta ciudad, el crimen es arte.
