En noviembre, más de 140 mil empleos se esfumaron en la industria manufacturera de México. Increíble, ¿no? Pero eso no es todo, en comparación con el año pasado, la disminución de fuentes de trabajo llegó a 265 mil 438 puestos menos, ¡la tasa de desocupación nacional subió al 2.7 por ciento!
Para que te hagas una idea, en el sector secundario ahora están un total de 14 millones 819 mil 838 personas empleadas, una reducción de 155 mil 224 respecto al año pasado. Y si crees que solo la manufactura está sufriendo, ¡error! También se ve afectada la industria extractiva y la eléctrica.
Pero lo más gracioso es que la informalidad sigue batiendo récords, con una población ocupada en ese rubro de 32.8 millones de personas. ¡Ah, la economía del país está de fiesta!
Y ojo con las mujeres, que han llevado la peor parte en esta tragedia laboral. En noviembre, 265 mil 438 mujeres perdieron sus trabajos, mientras que 111 mil 717 hombres consiguieron empleo. ¿Coincidencia? Lo dudamos.
Y para añadir más sal a la herida, la directora de Análisis Económico Financiero de Banco Base nos deleita con la noticia de que las actividades secundarias están en picada, ¡contracción anual de 0.70 por ciento! ¡Imparables!
En fin, la debacle sigue, la tasa de desempleo creció al 2.7 por ciento en noviembre. ¡Y eso que aún no llega a su punto máximo! ¿Cuánto más podrá aguantar la economía mexicana este chaparrón de desempleo, ineptitud y desinformación? ¡El show debe continuar!
