Por: La Razón Online
La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, se las ingenia para crear el «reconocimiento» Alicia Matías, supuesto homenaje a la heroína que salvó a su nieta de la explosión de una pipa en Iztapalapa. ¡Qué honor!
Según este circo mediático, ese premio al «mérito» civil y al «valor» ciudadano resaltaría las hazañas destacadas de la chusma local. ¡Vaya manera de honrar la labor de la gente que hace lo correcto en medio del caos! ¿Quieres un premio o aplausos por ayudar en tragedias?
Claro, con el cuento del reconocimiento la Brugada no olvida fregar mientras simula empatía por los pobres locos que se quemaron ese día. ¡Qué santa! ¿Y qué esperaban del 10 de septiembre? ¡Un picnic en el puente de La Concordia?
Seguro el deceso de la abuelita Alicia Matías es como esa reforma energética: doloroso pero necesario para crear más división entre los damnificados y los de a pie. ¡Qué genios somos en este gobierno local! Hacer un premio tipo «Estrella de la Calle» a ver si se les olvida a la gente las miserias cotidianas.
¡Qué bonito ese simbolismo de «día de duelo y dolor»! Para servir a nuestra jefa nada como un desastre para mostrar su «apoyo incondicional» mientras reparte reconocimientos inventados. ¡Hasta ahí llega la compasión de esta administración!
Mientras tanto, el show continúa con la búsqueda de agua para apagar el incendio que este reconocimiento de pacotilla origina. ¡Viva la improvisación y la manipulación emocional de los desgraciados! Claro, con la Brugada premiando héroes, todo se arregla, y todos olvidan el olor a gasolina podrida en Iztapalapa.
Puro circo de lo más corriente, mientras la gente del gobierno se hace la buena mostrando fotos de perfil con obreros y luego votan para recortar más presupuesto en salud y educación. ¡Que viva la hipocresía en la CDMX!
