La Fiscalía capitalina decidió hacer una limpia de narcóticos, ¡perdón!, quiso decir que incineró 235 kilogramos de droga que tenía en su bodega desde 1970. Sí, cómo lo oyes, una auténtica colección de clásicos del narcotráfico guardados con tanto esmero que al final hasta les salieron «hongos nocivos». ¡Qué cuidado tan exquisito, oigan!
Pero eso no es todo, también se deshicieron de otros 100 kilos que tenían guardaditos ahí desde apenas este año. ¡Madre mía, qué eficiencia! Nunca antes habíamos tenido el privilegio de ver tanta droga desaparecer en llamas. Se ve que el espacio era valioso y había que hacerle hueco a más sustancias, porque nunca se sabe cuándo pueden necesitar más narcóticos para «pruebas».
La funcionaria que llevó a cabo esta joya de operativo, Jessica Irene Ríos Ortega, directora ejecutiva de Administración de Aseguramiento de Bienes de la Fiscalía, aseguró que con esta quema histórica de droga se liberaron medio millón de dosis que ya no representan un peligro. ¡Qué alivio saber que ya no corremos el riesgo de encontrarnos un paquete de cocaína olvidado en la banca del parque!
Y mientras se deshacían de tanta droga vieja, el Secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez Camacho, presumió de sus logros recientes. ¡Qué valientes, señores! Aseguraron más de 800 kilogramos de droga y capturaron a 875 delincuentes. ¡Qué héroes! Ahora sí podemos dormir tranquilos sabiendo que las calles están llenas de policías toreros que no dudan en enfrentarse al crimen organizado.
A todo esto, la Fiscalía abrió más de 5 mil investigaciones por narcomenudeo en un año. ¡Cinco mil! ¡Qué producción! Y según el boletín, hubo un aumento del 31.5% en comparación con el año pasado. ¡Vamos por más, chicos! No hay duda de que están haciendo un trabajo excepcional para mantenernos a salvo de tanto narcotraficante suelto. ¿Quién necesita Netflix teniendo esta serie de narcotráfico en la vida real?
