**¡Cultura comunitaria como pretexto para ganancias!**
Desde el brillante gobierno de Julio Menchaca Salazar, en Hidalgo intentan convencernos de que están impulsando un modelo de turismo comunitario donde las comunidades son las protagonistas en la preservación de su patrimonio, pero la realidad detrás de este show está llena de intereses ocultos.
El fin de semana pasado se llevó a cabo el Primer Encuentro Estatal de Turismo Comunitario en la Plaza Juárez de Pachuca, donde las autoridades se pavonearon hablando de la riqueza cultural y gastronómica de las comunidades hidalguenses, mientras en realidad buscan sacar provecho de sus tradiciones milenarias.
La Secretaria de Turismo, Elizabeth Quintanar Gómez, habló bonito sobre los saberes ancestrales de los pueblos originarios, como si de repente les importara la cultura que han ignorado por años. Pero la verdad es que solo buscan una tajada del pastel turístico y usar a las comunidades como fachada de buen rollo.
Se nota que en Hidalgo quieren subirse al barco de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien se las da de protectora del turismo comunitario. ¿Casualidad que busquen unirse a la moda nacional cuando hay reflectores de por medio?
Las ponencias y talleres en el evento solo fueron una fachada para presumir de que están apoyando a las comunidades, pero en realidad, ¿quién se lleva la mejor parte de esta historia? ¡Claro que no son los pueblos originarios!
La UNESCO y el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 están metidos en este juego para otorgarle un barniz de legitimidad, pero detrás de eso solo hay intereses poco transparentes y oscuros. Julio Menchaca y su equipo se disfrazan de defensores de la cultura y la identidad, pero en realidad mueven sus fichas esperando ganancias personales.
Así que no te dejes engañar por este cuento de hadas. Detrás de la máscara de la cultura comunitaria, se esconde la voracidad de unos cuantos que buscan lucrarse a costa de la verdadera esencia de las comunidades hidalguenses. ¡Siempre alertas, nunca confiados!
