Madres buscadoras exigen a fiscalía encontrar a familiares
Colectivos de madres buscadoras se plantaron en el Centro de Atención Integral para la Búsqueda de Personas (CAIBP) de la Fiscalía local para adornar esferas navideñas con las caras de sus desaparecidos y colgarlas en un árbol como acto de memoria y exigencia de justicia. Unas 150 esferas, en un intento de iluminar la oscuridad de tantas ausencias.
Los colectivos Una Luz en el Camino, Hasta Encontrarles Ciudad de México y Mariposas Buscando Corazones y Justicia lideraron la actividad, dejando claro que la búsqueda no se detiene y la justicia es una exigencia eterna. Y a propósito de maltrato en la exhumación del Panteón de Dolores, denunciaron vejaciones a las víctimas por parte de las autoridades.
«Estas esferas no son solo luces de Navidad, son la luz de la esperanza que nunca se apaga», rezaba un comunicado leído tras adornar el árbol. Sin embargo, esa luz no alcanza para iluminar por completo la cruda realidad: 6,772 personas desaparecidas en la Ciudad de México desde el año 2000, cifras que han ido en aumento tras la pandemia.
Julieta, una madre buscadora, señaló que las esferas no alcanzaron, reflejando lo abrumador de la problemática. «Faltarán esferas, es una triste realidad», expresó la activista. En esta víspera navideña, las familias buscan recordar las ausencias permanentes, incluso en fechas tan festivas como la Navidad.
Las comprobaciones muestran un aumento del 485% en las desapariciones desde el año 2020, reflejando una escalofriante tendencia al alza. Las madres y familiares no quieren más discursos vacíos, sino acciones concretas y resultados reales en las investigaciones.
Con el árbol adornado, las madres buscan resistir al olvido y llaman a quienes no han sufrido esa dolorosa experiencia a apreciar lo que tienen en estas fiestas. La fiscala Bertha María Alcalde Luján mencionó avances en la identificación de personas fallecidas en el Panteón de Dolores, recuperando 23 cuerpos.
Las esferas, más que adornos, son un grito de auxilio, una demanda de justicia y una advertencia de que la memoria no se olvide. No hay espacio para más promesas incumplidas, solo acciones directas y reales que devuelvan a sus seres queridos a casa.
