Por: Mariel Caballero
La movilización de la Generación Z en la Ciudad de México este domingo culminó sin incidentes, ¡qué sorpresa! El Gobierno capitalino, siempre tan eficiente, reportó un «saldo blanco» en el evento en el que apenas 300 valientes participaron.
Las autoridades notaron, con su astucia habitual, que la convocatoria fue más desolada que una fiesta de tigres enanitos. Aunque sí, sí, implementaron su gran «dispositivo de acompañamiento, ordenamiento y control preventivo», como si fueran los Ángeles de Charlie custodiando la paz mundial.
Pero ojo, no todo fue color de rosa en este evento. Resulta que la plancha del Zócalo, el epicentro de las pachangas chilangas, estaba ocupada por un bazar. Así que, ¿a dónde se fue la marcha? ¡A dar un paseíto por el Eje Central Lázaro Cárdenas, qué emoción!
Después de tanto diálogo y sonrisitas entre los manifestantes y funcionarios, la Generación Z llegó hasta su destino sin alterar (mucho) el tráfico citadino. ¡Qué trabajo tan titánico de las autoridades para mantener la «integridad» de los manifestantes! Eso sí, no vaya a ser que los inesperados comerciantes del bazar del Zócalo se molesten.
En fin, resumamos: participación baja, descontento encubierto en la ruta, el Gobierno moviendo sus fichas con maestría… ¿Les suena todo este drama? ¡Cáspita! Parece que estamos en un capítulo reciclado de la trama de siempre. ¡Ah! Pero qué buena foto de Cuartoscuro, ¡eso sí, no nos lo quita nadie! ¿Verdad? ¡Bendita Generación Z y sus marchas! ¡Y colorín colorado, este saldo blanco y triste quedó! ¡A seguir con la telenovela mexicana!
