La ‘Gen Z’ en CDMX: Pura pachanga y pocas ganas de marchar hasta el Zócalo
La marcha de la Generación Z en la Ciudad de México fue más flojucha que la promesa de campaña de cualquier político. ¿Qué pasó con el entusiasmo juvenil? Parece que se les pegó la modorra de los políticos en pleno discurso.
Desde temprano se notaba que la fiesta estaba más fría que un bote de refresco, con poca gente en Reforma y el Centro Histórico. ¿Será que los influencers se quedaron dormidos y no movieron sus hordas?
Se vieron unas cuántas imágenes y transmisiones donde se contaban a los manifestantes con lupa. La verdad, muy triste el espectáculo, ¿dónde quedó el furor revolucionario y las ganas de cambiar el mundo?
Los organizadores pedían un ambiente de paz y silencio, ¡como si estuvieran en una biblioteca de monjas! Pero la realidad es que poca chispa se vio en esta movilización, más apagada que la luz en casa de pueblo.
Por cierto, el exmandamás Vicente Fox le daba su empujón al borrego, pidiendo que la raza “despierte” y no se quede chachareando en casa. Pues sí, aquí estamos viendo cómo la juventud se queda en el sueño eterno.
Los organizadores instaban a la gente a vestir de blanco para desmarcarse del Bloque Negro, ¡como si fueran yuntas en un picnic! Pero ni con ropa de etiqueta lograron prender la mecha de la protesta.
Hasta el momento, las autoridades de la CDMX hacen mutis sobre los números oficiales de asistencia, ¿será que no quieren quedar mal con los organizadores? Mejor guardar silencio y que la fiesta se olvide pronto.
¡Ah! Y por si quieres mantenerte en el loop de las «mega manifestaciones», únete a nuestro canal de WhatsApp. No te pierdas ni un detalle de esta fiesta cívica que más bien parece una siesta en domingo.
Y como siempre, recuerda que en La Razón te contamos las historias más redondas de México y el mundo, para que no te quedes en paños menores. ¡Sin censura y sin tapujos! ¡Ándale, sácate la cobija y ponte a marchar, que aquí no hay tiempo para dormir la siesta!
