Trabajadores de limpia (es decir, basureros y recolectores) decidieron hacerse notar de una manera poco convencional frente a las oficinas de la Dirección General de Administración de Personal y Desarrollo Administrativo, ubicadas en el Centro Histórico de la Ciudad de México. ¿Cómo? Pues incendiando torres de basura y causando disturbios, según informes de la penosa situación que vivieron en esta manifestación.
La rebambaramba comenzó desde temprano en la mañana de este viernes, cuando un grupo de revoltosos se plantó frente al edificio entre Fray Servando y Bolívar en el Centro Histórico de la CDMX (¡qué honor, señores!). Para darle un toque más pintoresco, bloquearon el paso con camiones repletos de basura y arrojaron desechos por doquier, impidiendo el libre tránsito de los conductores en esa zona.
La cereza del pastel llegó cuando estos trabajadores, en su lucha por ser integrados en un sindicato y mejorar sus pésimas condiciones laborales, decidieron dar un show digno de Broadway dentro del edificio gubernamental. Primero, tirando basura a diestra y siniestra, luego destrozando vidrios y finalmente, prendiendo fuego a montañas de desechos. ¡Vaya, qué espectáculo!
Ah, pero el plato fuerte fue cuando afirmaron que no darían paso sin ser atendidos para dialogar con las autoridades… que nunca llegaron. Ni los policías ni las autoridades se dignaron a asomar la nariz por ahí. Y en el comunicado oficial del gobierno capitalino: ¡ni mu, friends! Aunque de forma extraoficial se mencionó que no hubo heridos (¡ya era hora de una buena noticia!), y que la gente adentro del incendiado edificio estaba en total calma.
Ya saben, se espera que en los próximos días se den «detallitos» sobre este show de los trabajadores. Pero en resumen: basura prendida, vandalismo y un poco de rebeldía sindical. ¡Qué jornada, caray!
