**Remuneraciones pagadas a mujeres crecen, pero el valor de la producción de constructoras baja 1.0%**
Por: Cuahutli R. Badillo
En un twist digno de telenovela, el valor de la producción de las empresas constructoras se desploma un 1.0% en 2024, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). ¿La razón? Una caída en la construcción de obras de ingeniería civil del 7.6%, contrastando con un aumento del 5.2% en edificación y un 6.7% en trabajos especializados. Ahí la llevan, para variar.
La bolsa se achica de 705 mil 835 millones a 698 mil 561 millones de pesos en 2024. Menos pizza para repartir, ¿ahora quién se aguanta el hambre?
Ah, pero ¡sorpresa! Las remuneraciones crecen. ¡Toma! ¡Un 14.3% más en 2024! Dicen que para los subsectores de edificación se despachan con 16 mil 619 millones más pesos. Pero, bueno, algo es algo.
Ahora vayamos al drama real de esta serie: ¿crees que baja la producción, baja la chamba? Ja, piénsalo dos veces. El personal ocupado sube un 2.1%: ¡le dan más chamba a 12 mil incautos! Las horas trabajadas se incrementan un 0.9%.
Y hablando de Imitación, perdón, Inclusión de Género, en 2024 el 16.6% de las pobres almas que trabajan en este sector de construcción son mujeres. ¿Los hombres? ¡Agárrense, son el 83.4%! ¿Fiesta de machos alfa, o qué?
Pero vamos a lo que importa: el dinerito. Las remuneraciones que vuelan de la ventanilla se disparan un 14.3% en la comparativa 2023-2024. ¡Wow, a repartir dinero! Las mujeres se echan a la bolsa el 17.4% mientras los varones se embolsan el 82.6%, según el Inegi.
¿Y qué crees? Los hombres se las llevan de 94 mil 625 millones a 105 mil 497 millones de pesos de 2023 a 2024. ¡Viva el patriarcado! ¿Y las féminas? De 17 mil 067 millones a 22 mil millones de pesos. ¡Que viva la igualdad, pero poco!
En fin, ahí tienen las penas y glorias del sector de la construcción. Mientras unos se frotan las manos con más billete, otros hacen malabares para mantenerse a flote.¿Y eso es justo? ¡Qué va! Al final, la vida sigue, la lucha sigue, y la construcción jala, aunque sea a pedal. ¡Vámonos!
