La alcaldía de Magdalena Contreras ha retirado 178 toneladas de basura de las barrancas en solo un año. ¿Qué, acaso no sabían que las barrancas no son un vertedero municipal? Según el alcalde Fernando Mercado Guaida, esto forma parte de un «programa permanente» de limpieza, desazolve y recuperación de cauces. ¡Qué honor tener que limpiar tanta porquería, felicidades!
Y como si fuera poco, se han reforestado 19 hectáreas en la zona de los Dinamos. A ver, ¿no será más eficaz cortar de raíz a los irresponsables que tiran basura en estos lugares en lugar de andar sembrando pinos? Pero bueno, qué sabemos nosotros, ¿verdad?
El funcionario capitalino cree que para cuidar las barrancas, hay que caminarlas y trabajar con la comunidad. Muy bien, ¿y quién se encarga de patear tanto camino lleno de desperdicios? ¿Será que ahí también tiene un «programa permanente»?
Y el pasado 29 de noviembre, este señor destapó en entrevista que se hicieron dos megajornadas de limpieza en el río Magdalena. Y claro, admite que a su llegada el agua estaba «más saludable». Pero, ¡sorpresa! Sigue habiendo basura en el río que pasa por el área urbana. ¿En serio? ¡Imposible!
Ahora, el alcalde se pone las pilas y revolotea con un «plan maestro de rescate del cuerpo de agua». Ya lo veo, una magistral obra maestra que será el orgullo de la ciudad. A este ritmo, pronto estarán trayendo agua embotellada para rellenar el río.
En fin, según la alcaldía, limpiar los cauces, retirar la basura y mantener todo en orden es una medida de «protección civil fundamental». ¡Claro, porque no hay nada más importante que proteger la vida y el patrimonio de las familias contrerenses que tiran su basura a la barranca!
Con orgullo indomable, el alcalde asegura: «Las barrancas son un orgullo de la Magdalena Contreras y vamos a seguir defendiéndolas». Si así la defienden, me pregunto cómo sería maltratarla. Palmas para el héroe de la basura, ¿no?
