Organismos empresariales de América del Norte mendigaron por la continuidad del T-MEC, sí, ese tratado que genera «beneficios económicos significativos» para los tres países involucrados. Seguro, la prosperidad debe estar a full para ellos, aunque para el ciudadano común, a ver cuánto nos ha beneficiado realmente.
Parece que los del Consejo Mexicano de Negocios, el Business Roundtable de EU y el Business Council of Canada se sienten apocalípticos con la idea de perder sus jugosos beneficios, por eso claman por extender y fortalecer el acuerdo tripartita. ¡Ay, qué bonito se pone todo cuando hay dinero de por medio!
Como buenos paleros de la élite económica, estos organismos piden mantener el trabajo conjunto y garantizar «cero aranceles para los bienes que cumplan con las reglas» del T-MEC. Claro, hay que proteger a los amiguitos empresarios para que sigan en la cima de la pirámide, ¿no?
Además, no podían faltar las alabanzas a la actividad económica disparada, al crecimiento y a los empleos por la entrada en vigor de este tratado. Sí, claro, seguro la clase trabajadora lo está sintiendo en su bolsillo, ¿verdad?
Pero la cereza en el pastel es cuando mencionan al monigote de Trump queriendo reventar el acuerdo. ¡Qué susto se han de haber llevado! Plantean hasta la opción de dividir el acuerdo en dos, cómo no, para seguir chupando del frasco con Canadá y México por separado. ¡Qué lindos!
En resumen, los poderosos imploran por seguir explotando las ventajas del T-MEC mientras se llenan los bolsillos a costa de la mano de obra de los tres países. ¡Qué bonito es el capitalismo, señoras y señores! ¡Qué bonito es ver cómo los grandes continúan aplastando a los pequeños mientras exigen «continuidad» y «fortalecimiento» de sus privilegios!
