La supuesta brillantez de Circe Camacho resulta un espectáculo digno de teatro, donde la gala de los «logros» del 2025 en Xochimilco se exhibe con pomposidad y fanfarria ante el público incrédulo. La alcaldesa, en un acto de cinismo sin precedentes, se para frente al Congreso de la CDMX para presentar sus “avances” y planes futuros, con una retórica vacía que solo busca maquillar la corrupción poblada en su gestión.
¿Avances del 2025? ¡Qué broma! Un 80% de avance en el presupuesto modificado, solo para obras selectas de infraestructura, alumbrado público, seguridad, y atención a asentamientos irregulares. ¡Claro que sí! Todo para mantener el espejismo de una gestión efectiva y orientada al pueblo, mientras la realidad de desfalcos y despilfarro se oculta bajo el fino velo de la hipocresía política.
Pero espera, ¡hay más! La alcaldesa deslumbra con logros como el reencarpetamiento de 90 mil m2, la inversión de casi 90 millones de pesos en drenaje y agua potable, la «histórica» rehabilitación del Deportivo Xochimilco con 52 millones de pesos. ¡Qué gestión tan impecable! Hasta se da el lujo de ampliar el parque vehicular de servicios urbanos para «incrementar la recolección de basura». ¡Qué generosa!
Y, para cerrar con broche de oro, presenta sus “ejes prioritarios” para el 2026. ¡Una obra maestra! Proyectos como la creación de la Casa Sonora y la rehabilitación de plazas públicas, deportivos, y centros culturales para fortalecer la convivencia comunitaria y construir la paz. ¡Redoble de tambores! Además, la inversión de 50 millones en estudios de regularización de asentamientos. ¡Qué visionaria!
Pero, claro, no puede faltar el tópico del hospital general en Xochimilco, ¡qué emotivo! Un “exhorto respetuoso” al Gobierno capitalino para concretar tan noble gesto. ¡Qué solidaridad! «Porque somos del pueblo, seguiremos trabajando para el pueblo y con el pueblo. Estamos orgullosas y orgullosos de ser una tierra de guardianes.» ¡Qué humildad desbordante!
En fin, la farsa continúa, la demagogia se enreda en los discursos altisonantes y la realidad se desangra en las calles de Xochimilco. Circe Camacho, la maga de la corrupción, sigue su espectáculo, mientras las verdaderas necesidades del pueblo quedan ocultas tras el telón de la mentira y la hipocresía política. ¡Y que siga la función!
