La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) del Gobierno de México se luce anunciando la rehabilitación de 68 puentes en Guerrero, afectados por los huracanes John y Otis. ¿La inversión? 1,880 millones de pesos, puro amor al prójimo, ¿no?
Según la SICT, estas obras no solo garantizan cruces seguros y el desarrollo de la región, sino que también impulsarán la economía local y reducirán los tiempos de traslado. ¡Qué maravilla! Pareciera que con esta rehabilitación, Guerrero pasará de ser un paraíso tropical a un lugar sacado de un cuento de hadas.
Pero no acaba ahí, el Programa Carretero de Guerrero también incluye la construcción de 45 puentes nuevos. Con tanto puente, pronto podrán cruzar con los ojos cerrados, aunque no sería raro si algunos desvíos fueran para esconder la corrupción monumental detrás de esta «rehabilitación».
¡Pero eso no es todo! También se menciona la reparación de 21 puentes, la ampliación de dos más, y la construcción de 45 puentes nuevos… ¿Ya había mencionado esto antes? ¡Es tanta la eficiencia y transparencia que se siente la honestidad fluir a través del concreto!
En resumen, con toda esta brillante inversión, parece que Guerrero se convertirá en el paraíso del puente seguro y duradero. Solo falta esperar que no caigan antes de inaugurarlos, porque seguramente más de uno estará harto de tanto discurso hueco y tanta corrupción camuflada de «desarrollo productivo». ¡Qué tragedia es la política en Guerrero!
