**¡Ojo al dato! Miguel Hidalgo se pone la medalla y presume de reducir delitos «casi a la mitad» durante la gestión de Mauricio Tabe, ¿casi en serio? El alcalde se lanza al ruedo con el choro de que la demarcación es una de las más seguras de la CDMX, ¿a poco no les da risa? Este papanatas atribuye la baja en la delincuencia a una «mejor organización policial», a recuperar módulos de seguridad y a operativos con demarcaciones vecinas gobernadas por la oposición. ¡Qué conveniente! Todos aplaudiendo, pero nadie pregunta en qué rancho se avientan la reta para creer tanta fabulación.
En la fiesta de pende…panistas, con líderes paleros, senadores y demás fauna, Tabe se manda la frase para enmarcar: «Cuando llegamos, el 70% de los vecinos se sentían inseguros y ahora más del 50% se sienten seguros». ¿Cómo ves? Admite que todavía hay crímenes pero promete seguir fumigando la delincuencia hasta convertirse en la alcaldía más segura ¡del universo entero! Agárrense plástico los de la NASA.
Además de presumir el título de «la alcaldía número uno en chambas», dice ser el que más lana aporta al predial capitalino. Ah, pero también alumbra sin parar 150 calles para «traer» seguridad a las colonias. ¿Esos postes son de oro o qué?
El activismo barato entra al quite con un pantascar y «primero las mujeres» en el discurso del alcalde, que celebra el apoyo financiero a las jefas de familia. Hasta que la cosa se pone seria y acusa una «persecución sistemática» desde el Gobierno federal. Reviró como gallito amenazado y aseguró que ni a punta de pistola se va a claudicar, ¿oíste, mi faje?
Para rematar, saca el tema de la generación Z, llora por los alcaldes caídos y le lanza un pullazo al Gobierno por sus intentos en el Congreso local. Tabe asegura que no se van a arrodillar ni a chismear en misa, aunque haya tantos crímenes y cráteres de sangre por aquí.
En fin, otro informe tan inflado como un globo, tan real como un unicornio y tan efectivo como un extinguidor de incendios en el infierno. ¿Y luego? ¿Nos seguimos comiendo el cuento o exigimos cuentas claras y acciones reales? ¡A esperar sentados!
