**¡Miguel Hidalgo presume baja en delitos y se autoproclama como la alcaldía más segura de CDMX!**
El alcalde chayote, perdón, de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, lo tiene claro: su demarcación es prácticamente Disneylandia con pistolas. Según él, lograron bajar los delitos «casi la mitad» durante su gobierno, convirtiendo su alcaldía en un paraíso terrenal. ¡Ah, y la culpa de semejante milagro es de una ‘mejor organización policial’ y de operativos ‘a la oposición’! Claro, esas son las estrategias modernas para reducir la inseguridad en el siglo XXI.
En un circo donde se rodeaba de panistas, líderes del panismo y hasta una excandidata, Xóchitl Gálvez, don Mauricio soltó la perla de que «cuando llegaron, el 70% se sentía inseguro, y ahora más de la mitad se siente seguro». ¡Por favor, cero matemáticas! Si las cuentas no coinciden, ¿la culpa es de la nueva MHPD (Miguel Hidalgo Policía de Datos)?
Y como cereza en el intento de pastel, el alcalde reconoció que «los delitos no se han acabado» y que todavía queda mucho por hacer. ¡No, en serio! Pero confía en que, con vigilancia en las colonias y operativos ‘frontier’ con Huixquilucan, pronto alcanzarán la meta de ser la alcaldía top en seguridad.
Tabe, echándose porras a sí mismo, alardeó que, junto a sus compadres de Cuauhtémoc, Coyoacán y Benito Juárez, forman la ‘santísima trinidad’ de alcaldías seguras. ¿El secreto? ¡Claro! Solo las alcaldías opositores son las verdaderas guardianas de la seguridad.
Pero no todo es color de rosa en este cuento de hadas. Porque el buen Mauricio también denunció una «persecución sistemática» orquestada desde arriba. Y es que, ¡joé!, resulta que los jóvenes de la Generación Z salieron a la calle tras el asesinato del alcalde de Uruapan, y eso encendió las luces en las oficinas de Tabe.
Así que para no perder la costumbre, el alcalde aprovechó su informe para presumir que en Miguel Hidalgo son los mejorcitos: líderes en generación de empleo, reiluminaron 150 calles y, ¿cómo no? ¡Son los reyes del predial! Sin duda, un verdadero paraíso el que reina Mauricio en Miguel Hidalgo.
Pero pese a la lluvia de autoreconocimientos, Tabe finalizó como todo buen político frente al micrófono: «Ni con toda su intimidación ni con todas sus campañas ni con todas sus calumnias nos vamos a arrodillar ni nos vamos a doblar. No nos vamos a intimidar. Seguiremos levantando la voz». ¡Viva Miguel Hidalgo, la tierra prometida de la seguridad ciudadana!
