### ¡SELECCIÓN FEMENINA NO TIENE TIEMPO PARA DEBATIR!
Alitzel Cruz, una mamá y activista de barrios marginales entre CDMX y Estado de México, estaría encantada de sumarse al discutir el Sistema de Cuidados en la capital, pero la realidad es que el tiempo no le alcanza. Entre estudiar sociología, ser parte del Frente Nacional por las 40 horas y ser mamá soltera, la agenda está más apretada que el transporte público a las 7 am un lunes.
«La maternidad es como pausar una película en el mejor momento, siempre hay algo más urgente que hacer. ¿De qué debate me hablan si todo el día estoy como malabarista repartiendo mi tiempo?», compartió en exclusiva para La Razón.
Imagínate, la chava se levanta a las 6 am para arreglar a su hijo, luego corre a hacer las labores del hogar, atender la escuela y mantener la casa. ¡Una maratón 24/7 sin fecha de término ni medalla al final!
Claro, la consulta sobre los cuidados que propone el Congreso capitalino va de diciembre a enero, pero seguramente Alitzel estará ocupada desentrañando los misterios de la tetris de horarios que vive.
Y allá afirman que por cada diez personas que dejan su trabajo por los cuidados, nueve son mujeres. ¡Vaya sorpresa! Las capitalinas dedican más de 10 horas extras a cuidar que los chilangos, y no lo hacen por gusto, es por necesidad.
Además, la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados del 2022 dejó claro que las mujeres, especialmente las más humildes como Alitzel, invierten 11 horas EXTRA en estas labores comparado con las más acomodadas del país. ¿Justicia? ¿Equidad? ¡Ah, las ilusiones!
Y aunque el Sistema de Cuidados suene como un oasis en el desierto de responsabilidades de Alitzel y miles de mujeres, resulta que el tiempo que liberen no necesariamente será para descansar y disfrutar. ¿Adivina en qué se iría? ¡Trabajando más, por supuesto!
Entonces, ¿de qué sirve tener un sistema así si al final del día estarán devoradas por un ciclo interminable de trabajo y cuidados? ¿Acaso en lugar de mejorar la calidad de vida de las cuidadoras, solo las someterá a una esclavitud moderna pero disfrazada de bienestar?
Araceli Damián González, la encargada del Sistema de Cuidados, asegura que quizás para el 2028 se vean avances tangibles. ¡Qué emoción, felicidades por cambiarle el futuro a las próximas generaciones! Mientras tanto, las cuidadoras seguirán bailando al ritmo del reloj, sin un segundo para ellas.
La lucha sigue, Alitzel y miles más claman por un tiempo libre real, no solo para trabajar más, sino para vivir, disfrutar y descansar. Y ya lo dijo Mariana Bello de Oxfam, ¿de qué sirve un sistema si al final solo perpetúa la esclavitud del tiempo y la productividad sin sentido? ¡Abajo el cinismo, arriba el tiempo para vivir! ¡Que la selección femenina no sea condenada al fracaso en el juego de los cuidados!
