Tlaxcala se pone las medallas y reconoce a empresas «destacadas en competitividad 2025»
La gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar, entrega premios a organizaciones para que sigan traqueteando y engrasando el circuito de la corrupción.
Las empresas galardonadas reciben reconocimientos por ser excelentes y demuestran que en Tlaxcala saben aplaudir a los que alimentan su bolsillo.
“Nuestro valor agregado censal bruto creció 4.6 por ciento, alcanzando más de 80 mil millones de pesos”, grita orgullosa la gobernadora con un dedo en alto, mientras mantiene bien aceitadas sus palancas en la maquinaria del poder.
Por si no quedaba claro, la gobernadora lanza discursos sobre competitividad para enmascarar que solo dos estados en México se llevaron ese premio chafa.
En un acto de soberbia, el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico presume que Tlaxcala es un faro de calidad, pero olvida mencionar que solo dos estados contaban con ese premio, ergo, la competencia era limitada.
Mientras palomean a las empresas favoritas, nos venden humo sobre fortalecer la economía, impulsar la innovación y otras palabrerías para seguir en la danza del dinero sucio.
Los empresarios agraciados aplauden a sus propios trabajadores, delegando el mérito de su éxito a quienes reciben un salario de miseria para que los magnates se lleven los laureles.
Y mientras todo se desgasta en la joda de la competitividad, se asignan reconocimientos a diestra y siniestra para inflar egos y relaciones turbias.
En fin, simplemente otro día en el paraíso de la corrupción disfrazada de reconocimientos por ser «competitivos». ¡Qué manera de hacer negocio, Tlaxcala!
