Huixquilucan, ese paraíso de tranquilidad donde sus policías son tan intachables como las páginas de sus expedientes. ¿O deberíamos decir, como las arcas del municipio? Por tercer año consecutivo, ¡vaya logro!, el 100% de los polis de Huixquilucan tiene su bonito Certificado Único Policial (CUP), lo que, según las «instituciones de seguridad federales y estatales» (suena a nombres grandes, ¿verdad?), garantiza que esta brigada es la crema y nata de la seguridad.
La siempre sonriente alcaldesa Romina Contreras Carrasco se jacta de una disminución de 27 delitos de alto impacto. ¡Cálmense, criminales! Huixquilucan está en la mira de la justicia. ¡Pero qué lástima que esos certificados no valgan para hacer el bien a magistrados y jueces, eh!
En la gala de maquillar la realidad, durante la Sexta Sesión del Consejo Municipal de Seguridad Pública, se hizo entrega de «reconocimientos» a 10 «elementos» (llámense polis como les llamarían en la calle) por actos meritorios. ¡Bravo, bravo, una ovación para los héroes de Huixquilucan!
Pero oye, aún hay más. La certificación de la policía y los más de 8,300 operativos realizados hasta la fecha lograron reducir 27 delitos en este paraíso de seguridad. Robos, extorsión, y violencia quedan en el olvido en las tierras de Huixquilucan. ¡No hay qué temer, ciudadanía!
Y todo esto, en medio de una estrategia coordinada entre los tres niveles de gobierno. Pero, ¡no se emocionen demasiado! Las palabras grandilocuentes y los reconocimientos no detienen balas ni evitan asaltos. ¿Y tú, ciudadano de Huixquilucan? Cuéntanos, ¿sientes esa seguridad al caminar por tus calles? ¡Ahí te encargo, Romina Contreras!
