La segunda marcha de la Generación Z en la CDMX fue un chiste: menos manifestantes que reporteros y polis. ¡Wey, solo 150 almas comparecieron! Y sin los violentos del «bloque negro». ¡Qué decepción!
En el recorrido, pocos cuates con la calaca pirata de One Piece sabían por qué la llevaban. Otros, ni idea. ¡Genios protestando sin causa! Pero igual lanzaron consignas machistas y homófobas, rancios.
¿Qué creen? Encontraron el nuevo Mesías: un chavo de 19 años con mota. ¡Qué original! Otro, fan de las cadenas y toletes, como en las épocas de la Inquisición. ¡Ah, la nostalgia!
Después, el desmadre en Reforma: pleito entre chamacos y polis de tránsito. Cinco detenidos y un dealer con marimba asegurados. Más emocionante que un capítulo de telenovela, oiga.
En resumen, la marcha de la Gen Z fue un fracaso. ¡Pero prepárense! ¡El próximo show está a la vuelta! Será el 14 de diciembre, sin ruta definida. ¡Aplanen el piso que ahí se van a tirar!
