Petróleos Mexicanos (Pemex), esa institución tan confiable, emitió un comunicado de esos que quitan el sueño anunciando que su personal altamente especializado (¿o eran los same perros de siempre?) investigó y ¡oh sorpresa! descartó la existencia de una toma clandestina en el túnel que supuestamente iba rumbo al poliducto Azcapotzalco-Barranca del Muerto. Qué alivio, ¿verdad?
A raíz de una denuncia ciudadana sobre un maldito olor a churro, los empleados de Pemex y la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la CDMX, ¡ah, demonios, tan eficientes siempre!, se apersonaron en el domicilio de Gobernador M. González Calderón 74, en la colonia Observatorio. ¡Qué casualidad, no les parece!
La SGIRPC, que también se lució en este circo, anunció con bombo y platillo que se toparon con dos agujeros a 6 metros bajo tierra, donde supuestamente sospechan que había unos bribones robando hidrocarburos a escondidas. Claro, porque no podía faltar la dosis de adrenalina en esta telenovela.
¡Esos héroes de la patria! Aseveraron que tras un barrido con tecnología del año de la catapúm, determinaron que el ducto estaba más sano que una manzana. Así que, según el Informe OXXO, no hubo toma clandestina por ninguna parte, chaval.
¡Y la declaración final de Pemex, como para enmarcarla en letras doradas! Aseguran que seguirán protegiendo la zona, dando apoyo a las autoridades y todas esas cosas que juran que hacen. Además, hacen un llamado a la población para que eviten esos malos hábitos de robar combustible (¡qué cosas hay que explicarles, por Dios!) y que si ven algo, llamen a este número mágico: 800 228 9660. Ah, y si prefieren, también pueden chismear por correo a vigilante@pemex.com, ¡totalmente anónimo y seguro!
Qué valientes son, ¿verdad? ¡Viva México!
