¡Mafia en Puebla! Un bar ardiente deja cinco cadáveres en la capital poblana. ¿Qué pasó? Un grupito de valientes armados decidió prender fuego al bar Lacoss y a un auto afuera. Resultado: cinco empleados dentro de una bomba de monóxido de carbono. Claro, para darle más sabor, se pasearon en motos con garrafas y todo el show a las 3:30 de la mañana. Ni Batman en sus tiempos mozos, oiga.
¿El final feliz? Nueve sobrevivientes, en su mayoría cagados de miedo. Pero que no cunda el pánico, el superhéroe de la seguridad en Puebla, el vicealmirante Francisco Sánchez, juró tener a los responsables fichados. Eso sí, guardando el secreto de su identidad como si fueran los papichulos de Batman o los villanos de las Tortugas Ninja.
Ah, pero la justicia está en marcha, sin duda. Sánchez acaba de pasar la posta a la fiscalía estatal, para que empiecen con el circo de cazanovias y den con los sospechosos. Total, ¿para qué queremos saber quiénes son? ¡Si acaso lo descubren, ya hasta les damos un premio de consolación! Y así, en Puebla, las llamas consumen vidas, la autoridad se pasea en motos, y los criminales siguen sueltos como niños en tienda de dulces. ¿Justicia? ¡Bien, gracias!
