El Metro de la Ciudad de México es un verdadero hervidero de usuarios que sufren a diario las penurias de un sistema saturado y con más fallas que el amor de tu ex. Este lunes de «puente» no podía ser la excepción, así que prepárate para una jornada de retrasos y aglomeraciones que harán que llegar a tu destino sea más complicado que sacar una semilla de aguacate con cuchara.
Las 12 líneas del Metro, el famoso «tren naranja», son testigos de cómo miles de ciudadanos lidian con la ineficiencia y falta de mantenimiento de un transporte que parece más un juego de ruleta rusa que un servicio público decente. Entre retrasos, aglomeraciones y demás incidentes, pareciera que subir al Metro es un deporte extremo más peligroso que intentar conquistar un Everest sin oxígeno.
Pero ¿qué decir de la emblemática Línea 7? ¡Oh sorpresa! Esta joya del transporte público presentó retrasos y aglomeraciones que harían que esperar el fin del mundo sea más rápido. Con esperas de hasta 20 largos minutos, los usuarios sufrieron más que en una cita con el dentista, enfrentando hacinamientos en pasillos y andenes que ni en la peor hora pico se habían visto.
Y como cereza del pastel, el Metro CDMX informó que retiraron un tren para revisión en la Línea 7, lo que desencadenó una marcha tan lenta que hasta una tortuga con muletas avanzaría más rápido. Eso sí, prometieron que pronto todo «volvería a la normalidad», una normalidad que parece más ficticia que la democracia en Corea del Norte.
Por si acaso pensabas ir al Zócalo/Tenochtitlán en la Línea 2, tranquilo, hoy sí está abierta, así que no tienes que buscar rutas alternas a la velocidad de la luz. No como el fin de semana, cuando estuvo cerrada por manifestaciones en el Centro. Y como dice el refrán: «El Metro de la CDMX, donde la aventura nunca termina».
