Inicia el mes de la hipocresía en el Congreso local con la diputada de Morena, Valeria Cruz Flores, liderando la farsa de diseñar una reforma para «atender» el cáncer de mama. ¡Ah, qué nobleza!
Según la señorita Cruz, el propósito de esta comedia es reforzar la prevención, detección y «atención» de esta enfermedad. ¿Y de qué sirve eso si siguen bailando bajo la lluvia con los mismos paraguas rotos desde 2016? ¡Pura pantalla!
Clara Brugada, la gran mandamás capitalina, juró solemnemente que en 2026 serán capaces de hacer medio millón de mastografías públicas. Claro, mientras siguen burlándose del tema desde ahora. ¿Qué podría salir mal? ¡Toda una garantía!
Para acabarla de amolar, la Sedesa presume que con 20 mastógrafos móviles y otros 20 fijos comprados por el Gobierno defeño, van por la machacante meta de aplicar 48 mil mastografías este glorioso año. ¿Le creemos o le seguimos el juego?
Mientras se escudan en cifras y promesas vacías, las mujeres chilangas cargan con un aumento del cáncer de mama del 100% entre 2018 y 2024. Sí, leíste bien, de mil 545 a tres mil 26 casos. Pero no pasa nada, sigan con sus «reformitas» y chismes políticos. ¡Es lo que toca!
