¡Cambio de mando en la seguridad de la UNAM! El Rector se saca un as bajo la manga y coloca a Manuel Palma Rangel como nuevo jefe de la SPAMSU. ¿Te tomó por sorpresa? ¡A nosotros tampoco!
En un acto digno de premio por originalidad, Lomelí Vanegas ordena a su nuevo subordinado hacer una evaluación para descubrir lo que todos ya sabemos: ¡la seguridad en la universidad es un caos!
Pero eso no es todo, el Rector nos regala perlas de sabiduría al llamar a reforzar «la corresponsabilidad, el diálogo y la cultura de paz». Ah, sí, porque eso ha funcionado tan bien hasta ahora, ¿verdad?
Mientras tanto, el exjefe de seguridad, Raúl Arcenio Aguilar Tamayo, recibe palmaditas en la espalda, pero no lo mandan de vacaciones, no señor. ¡Seguirá chambando en otros pendientes de la UNAM! Eso sí, ¿qué hacemos con el desastre en seguridad? ¡No importa, Aguilar Tamayo sigue en la nave!
Pero ahí no acaba la fiesta, Lomelí recuerda a todos que siguen comprometidos con los «valores universitarios». ¡Claro, porque eso es justo lo que necesitamos para reforzar la seguridad en la UNAM no?
Y mientras todos hacen de cuenta que todo va sobre ruedas, Manuel Palma Rangel nos ilumina con su plan de «fortalecer las estrategias de seguridad existentes». ¿Eso significa más patrullas o solo más anuncios de seguridad en las bardas?
La cereza en el pastel llega con la hoja de vida de Palma Rangel: doctor en Economía Política y con 25 años de experiencia en la UNAM. ¡Ah, bueno! Con tanto currículum, la seguridad en la UNAM debería ser ahora cosa de niños.
Qué gran decisión del Rector. ¡Seguro con Palma Rangel vamos a dormir más tranquilos! ¡Ah, no, para no si ya teníamos pesadillas con la seguridad en la UNAM! ¡Gracias por tanto, Rector! ¡Seguimos esperando la verdadera estrategia de seguridad, la que no solo suena bonito en papel, sino que se vea en acción!
