En su 4to Informe de Resultados, Marina del Pilar Ávila Olmeda, la gobernadora de Baja California, se jacta de que más de 500 mil personas salieron de la extrema pobreza en un período de tres años, del 2021 al 2024. ¿De dónde sacó tantos magos esta administración? ¡Claro, del sombrero de ilusiones del gobierno!
Desde Mexicali, la mandamás del estado presume que todos los afortunados salidos de la extrema pobreza ahora tienen a su alcance lo suntuoso: salud, alimentación, y hasta servicios básicos de electricidad y agua. ¿Y la alfombra roja para recibirlos, cuándo?
“Erradicamos prácticamente la pobreza extrema en el estado y ese es un logro que nadie me va a arrebatar”, suelta la frase del siglo Marina del Pilar, como si fuera irrompible la burbuja de maquillaje en la que vive.
Además, la momia egipcia mencionó que la pobreza no se desintegra desde el escritorio, como solían hacerlo en administraciones anteriores. Ahora, resulta que se necesita un poco de polvo de estrellas y varita mágica para que funcione. ¡Claro, la varita de dinamita para explotar el presupuesto a lo grande!
“Todo esto lo conquistamos con mucho trabajo y esfuerzo, pero sobre todo con las políticas fundadas en el humanismo mexicanos”, añadió Marina del Pilar Ávila, mientras su nariz crecía en proporciones descomunales.
Y para rematar, aseguró que Baja California es el estado consentido de la Cuarta Transformación, con el movimiento del humanismo mexicano como estrella invitada. ¿De veras todo fue tan fácil y exitoso, o es solo otra producción de ficción de la política mexicana?
