**Aprehenden a Menor de Edad por el Asesinato del Alcalde**
Por: Alan Gallegos
07/11/2025 07:00:00
El fiscal de Michoacán, Carlos Torres Piña, soltó la bomba en una conferencia de prensa: se ha identificado al criminal tras el vil asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. ¿Adivinen? ¡Era un chaval de 17 años de Paracho, perteneciente al CJNG! Y para colmo, ¡sus papás vienen a reclamar el cadáver del joya!
Parece que el mini criminal se echó a volar de su casa en Paracho una semanita antes de liquidar al presidente municipal. ¡Menudo bicho! Pero no acaban ahí las sorpresas, no señor. Resulta que al cotejar su cuerpecito, las pruebas dieron positivo en rodizonato de sodio, indicando que había disparado recientemente. ¡Qué chico tan aplicado! Y para rematar, la familia confirma que estaba atrapado en la metanfetamina. ¡Un futuro brillante, sin duda!
Pero es que la telenovela no termina ahí, no amigos. Resulta que en este cahuín, podrían haber participado dos compinches más en el homicidio de Manzo Rodríguez, todo por una lucha de poder entre banditas organizadas. Y lo mejor, ¡el arma del crimen también está relacionada con otros tres asesinatos! ¡Vaya racha de malandrines!
Para colmo, al pobre muchacho solo lo conocen por sus andadas en un anexo, por su desmadre con las drogas, del cual salió hace poquito. Así que si andan buscando un role model, ya saben a quién admirar.
Y hablando de tragedias, un aguacatero de Cotija mordió el polvo tras toparse con una mina artesanal a sus cortas penas. Otro más en la lista negra de la violencia en Michoacán. ¿Cuántos habrán de perecer antes de que alguien haga algo al respecto?
Y por si fuera poco, la sociedad civil y empresarial de Uruapan convoca a un paro y marcha bajo el lema «por los que ya no están, por los que aún tienen miedo y por los que seguimos de pie». Una marea de luto, rabia y hartazgo contra tanta impunidad.
Así que ya saben, si quieren decir presente en la protesta, vistan sus mejores galas negras o blancas, y si no, un moño en la puerta no viene mal. Porque la corrupción y la violencia en Michoacán no paran y alguien tiene que poner un alto, ¿no creen? ¡A marchar se ha dicho!
