A un año del freno de Morena a iniciativa
“El aborto no les es importante, pues las mujeres siempre somos juzgadas”
Liliana enfrenta proceso legal tras ser acusada por interrumpir su embarazo; denuncia que médicos la criminalizaron; bancada guinda, sin fecha para retomar el dictamen de Yuriri Ayala
Hace un año, Morena envió al congelador la iniciativa para eliminar el aborto del Código Penal local, la cual estaba lista para discutirse en el Pleno. Actualmente no hay fecha para retomarla, lo que lamentan mujeres como Liliana, quien fue criminalizada por un aborto espontáneo. “Me parece que no les es importante”, afirmó.
En entrevista con La Razón, la joven mencionó que no sabía que estaba embarazada cuando, una tarde, su cuerpo abortó un feto sin vida de aproximadamente 30 semanas. Por miedo se lo llevó y lo dejó en la vía pública para evitar que su violenta familia lo viera, pero esto solo agravó su situación: fue criminalizada por los servicios de salud, la justicia capitalina y los suyos.
En el hospital, dijo Liliana, cuyo nombre se cambió por motivo de seguridad, comenzó el trauma de criminalización, pues se le cuestionó por no haberse dado cuenta de que estaba embarazada y no querer hablar de la forma en la que el miedo la llevó a disponer del feto.
Durante toda la gestación del feto, ella menstruó, su cuerpo no cambió y tampoco su apetito. A finales de junio, comenzó a tener fuertes cólicos que atribuyó a su próxima menstruación, pero todo empeoró.
Sus idas al baño eran cada vez más frecuentes, hasta que, bajo la creencia de estar estreñida, abortó un feto que no estaba vivo, lo que la llenó de miedo. Una pelea con su mamá las distanció, por eso vivía con su familia paterna, la cual está en contra del sexo antes del matrimonio y del aborto. Por miedo, arrojó el feto en la vía pública.
Al pasar seis días en el Hospital General de México, fue blanco de la criminalización desde el personal de salud hasta agentes del Ministerio Público. Todo esto solo cesó cuando Abortistas MX intervino.
La joven recuerda con espanto el trato inhumano que recibió, siendo etiquetada como «asesina» sin piedad. La situación llegó al punto de tener agentes del Ministerio Público en su cuarto de hospital exigiendo una firma, mientras ella se debatía entre la vida y la muerte.
La Secretaría de Salud capitalina fue contactada para aclarar la situación, pero hasta ahora no se ha obtenido respuesta. La lucha de Liliana es un caso más de la impunidad y la estigmatización que enfrentan las mujeres que buscan abortar de forma segura.
En tanto, el Congreso de la Ciudad de México frenó una iniciativa para eliminar la criminalización del aborto presentada por Yuriri Ayala Zúñiga. Mientras tanto, mujeres como Liliana continúan sufriendo las consecuencias de un sistema que las juzga y las criminaliza.
