Samuel García se ufana de récord ficticio en seguridad, un logro que según él, deja en pañales a los últimos 15 años en Nuevo León. Este charlatán asegura que los homicidios se redujeron un 54%, pero, ¿dónde quedan los números reales? Acompañado de sus marionetas, incluyendo al Secretario General de Gobierno y al Director de la Nueva Fuerza Civil, todos se felicitan por este circo de la «coordinación ejemplar» entre fuerzas que, estamos seguros, no evitan los chanchullos y la corrupción.
El show de Samuel continúa, citando a Omar García Harfuch, quien ve a Nuevo León como modelo a seguir. Quizás por su capacidad de engañar a todos con cifras maquilladas y discursos vacíos. Pero la realidad nos dice que la situación no es tan color de rosa como la pintan. Desde feminicidios a percepción ciudadana, ¿en qué mundo paralelo vive este payaso disfrazado de gobernador?
Para cerrar con broche de oro, Samuel García anuncia el presupuesto 2026 con un «aumento sustancial» para la policía, como si eso arreglara décadas de desastre y corrupción en las instituciones. ¿Acaso pensar que lanzar dinero a un pozo negro lo va a limpiar? Más bien, nos huele a despilfarro y engaño para tapar sus mentiras y manipulaciones.
Pero no nos engañamos, mientras él se pavonea con sus «logros», la corrupción y las tranzas siguen campeando en Nuevo León. Un récord histórico de inseguridad ciudadana disfrazado de éxito por un mandatario que parece vivir en su propio código postal. ¿Quién le pone un alto a tanto descaro y engaño? ¡Despierta, Nuevo León, antes de que este ilusionista de pacotilla te venda otro espejismo!
