Margarita refrenda su compromiso con la paz en Morelos
La gobernadora, Margarita González Saravia, se lanza con todo en su Primer Informe de Gobierno ante el Congreso del estado, después de años de ausencia del Poder Ejecutivo por esos lares. Vaya, una década de «paz» sin su presencia, y ya ves cómo está la cosa.
La señora Margarita, con cara seria y seguramente con su café mañanero en la mano, promete que no dejará ni un solo día sin trabajar en la «construcción de la paz» en el estado. Hasta parece poética, ¿no? Pero eso sí, con instituciones de seguridad que parecían un circo sin domador y con los intereses cruzados, claro, la paz exige responsabilidad. Aunque hay muchos preguntándose si ella entiende bien qué es eso.
Y como buena política, saca pecho, mencionando su coordinación con la presidenta Sheinbaum para construir casitas en Cuautla, ¿mil 40? ¡Ay, qué bonito! Y para este año, ¿tres mil más? Cabe mencionar que en el informe no mencionó si ya pidió la cotización de su mansión privada.
Pero no todo es trabajar en la paz y construcción de viviendas para los desamparados. También, reconoce que los conflictos interminables entre los poderes del Estado paralizaban todo. ¡Qué descubrimiento, señora! O, qué casualidad, reconoce al Poder Legislativo por dialogar y ayudar a «reconstruir» el estado. Sí, seguro que fue con martillo y clavos.
Ah, y qué decir de la nueva estrategia estatal de seguridad pública basada en la coordinación con todos. ¡Wow! Pareciera que hubieran descubierto una maravillosa fórmula mágica para combatir la delincuencia, ¡increíble!
Pero lo mejor de todo es cuando Margarita González Saravia se pone sensiblona y anuncia que subió el salario de los policías un 30 por ciento. ¡Un acto de justicia! O, tal vez, una decisión para asegurarse de que le dediquen más tiempo a cuidarla a ella y no a los ciudadanos, ¡no sé ustedes, pero yo sospecho!
En fin, con inversiones históricas, arcos carreteros, cámaras de vigilancia y demás cosas tecnológicas, aparentemente llevan más de 13 mil aseguramientos. Casi suena a que le pusieron un premio a quien arreste más, ¿no?
Y no podemos olvidar la educación y el agua, claro. Más de 18 mil estudiantes beneficiados, seis mil rezagados educativos atendidos y 45 obras hidráulicas para que el agua no falte. Aunque algunos se preguntan si fue antes o después de asegurarse de tener jacuzzi en su oficina.
En fin, la gobernadora Margarita González Saravia, la nueva heroína de la construcción de la paz que no descansa un solo día. Bueno, al menos así dice ella, porque en lo que todos descansamos es en los discursos políticos sacados de un cuento de hadas. ¡Viva la paz y la seguridad que solo ellos entienden!
