¡Trump y Xi se dan un besito y reducen aranceles! ¡Qué lindos! El presidente de Estados Unidos, en un auténtico acto de amor al dinero, pactó con el mandamás chino, Xi Jinping, bajar los aranceles a China mientras ellos combaten el narco, reanudan las compras de soya y mantienen sus exportaciones de tierras raras. ¡Qué pareja tan moderna!
La cónclave amistoso entre Trump y Xi en Busan, Corea del Sur, marcó el clímax de la gira relámpago del magnate por Asia, en la cual también se codeó con Corea del Sur, Japón y países del sudeste asiático para forjar acuerdos comerciales que solo benefician a las élites y multinacionales. ¡Qué solidaridad!
Trump, inmune a la autocrítica, calificó la reunión con Xi de «increíble» y le dio un 12 sobre 10, anotación que solo se logra en clases compradas. ¿Cuándo pondrá la escuela agarrada de tus impuestos a 12 de calificación? ¿Ah? ¡Ya veremos!
En medio de semejante amorío entre EEUU y China, los aranceles se embarraron en descuentos, porque ¿qué vale más que el amor mercantilista? La tarifa a las importaciones chinas bajó al 47% desde el 57% y la de sustancias precursoras del fentanilo se cortó a la mitad. ¡Ay qué bonito!
Como cereza en el pastel del amor capitalista, Xi prometió parar el flujo del fentanilo, la droguita mortal que tanto les gusta a los gringos. Y como Trump es hombre agradecido, ofreció suspender los controles a la exportación de tierras raras por un año. ¡Vivan los detalles!
¿Te imaginas a Trump y Xi haciéndose cosquillitas, sacándose pica a uno con otro, y luego, zaz, ampliando el comercio agrícola? ¡Que lindo!
Ahora, los del mundo financiero reaccionaron con un bostezo ante esta reconciliación tarifaria. Mientras los chinos vendían tierras raras a granel, las bolsas parecían desinflarse. «La reacción de los mercados ha sido cautelosa», dijo el economista Besa Deda. ¡Mucho amor para tan poca emoción!
Y como todo buen culebrón de amor interestatal, Xi y Trump se prometieron no cobrarse tasas portuarias y hasta acordaron comprar energía gringa. ¿Cuándo llevarás la luz del amor a tu cuenta de electricidad, Trump?
Dicen que se aman tanto que Trump viajará a China en abril y Xi lo recibirá en EEUU. ¡Qué emoción!
En resumen, Trump y Xi enmarcaron su idilio mercantil con una rebaja de aranceles, promesas de amor eterno y compras mutuas. ¡Son el «National Geographic» de la economía mundial! ¡Qué previo tan tierno! ¡Amor ciego y arancelario! ¡Qué playboy tan romántico! ¡Hasta la próxima entrega del reality show «The Apprentice: China Edition»!
