¡CAPITALINO, AGÁRRATE QUE VIENE EL PLOMAZO!
A pesar de que los puentes vacacionales suelen ser días de descanso y quietud en la Ciudad de México, ayer fue todo menos eso. Las obras de rehabilitación de cuatro estaciones de la Línea 2 del Metro provocaron un pandemónium en Tlalpan. Los usuarios, hartos de tanta ineficiencia, salieron a buscar alternativas para no quedarse estancados.
Quienes intentaban hacer transbordo de las Líneas 9 y 8 hacia la azul tuvieron un día de perros. El personal del Metro, tan eficiente como siempre, les informó con la gracia del mundo que la estación estaba cerrada. ¿La solución? Salir a la superficie y caminar o buscar otra ruta. Claro, es más fácil andar perdido que tener un servicio decente.
Y qué me dices de los agents de Tránsito, esos que están para ‘ayudar’. Una usuaria preguntó por el camino a Colegio Militar y la uniformada ni se inmutó al decirle que mejor tomara la Línea 8, hasta Bellas Artes y de ahí se cambia. O si prefiere, que se baje y camine hasta Pino Suárez. ¡Pues gracias por tanta claridad y eficiencia, oiga!
La diversión no acabó ahí. Los pasajeros se aventuraron a caminar por Tlalpan hacia Cuatro Caminos, cruzar la avenida para ir al sur o lanzarse a la ruta verde. ¡Todo un safari urbano patrocinado por el mal funcionamiento del Metro!
Y para rematar, la cereza en el pastel. Las autoridades decidieron cerrar las estaciones Viaducto, Chabacano y San Antonio Abad, ¿y saben para qué? ¡Para seguir remodelando! ¿Y qué importa el caos que generen, no?
El colmo del cinismo es que mientras los capitalinos se revolcaban en el caos, el Metro anunciaba tan campante que la estación San Antonio Abad no dará servicio hasta nuevo aviso. ¡Pero claro, la bola de inútiles siempre piensa en el futbol, digo en el Mundial!
Y para colmo, los usuarios tuvieron que formarse como en las peleas del viernes por la noche para abordar un camión RTP. ¡Todos a la alberca! ¿Será que el próximo caos vendrá con fuegos artificiales y malabaristas?
Así que ya sabes, querido lector ¿dispuesto a someterte al circo infernal del Metro y sus ‘obras maestras’ previas al Mundial? ¡Agárrate porque viene lo peor! ¡Y ahí vamos, rumbo al caos con paso firme y sin mirar atrás! ¡Capitalinos, a sufrir se ha dicho! ¡Qué bonito caos organizado, eh!
