**Libia Dennise entrega ambulancias bajo sombra de dudas y certificaciones dudosas**
En la tierra del cinismo guanajuatense, la Gobernadora **Libia Dennise García Muñoz Ledo**, experta en el arte de la demagogia, se lució entregando ambulancias y certificaciones en medio de un circo de aplausos y mentiras.
Entre sonrisas fingidas y palabras huecas, la autodenominada defensora de la «Gente» presumió la entrega de 17 ambulancias básicas, con un costo obsceno de **32 millones de pesos**, una ganga para los bolsillos corruptos del estado.
Por si la cifra no te hace sentir estafado, las ambulancias cuentan con un equipamiento tan «especializado» que parece traído del siglo pasado, mientras el Sistema de Urgencias del Estado de Guanajuato (SUEG) desfila con una ambulancia aérea y 87 vehículos terrestres. ¿Aire y tierra pero sin salud, no? ¿Para ser líderes en qué, exactamente?
Pero lo mejor viene después. La «sólida» y «reconocida» gestión en salud de Guanajuato se ganó 24 certificaciones a salas de lactancia, ¿acaso ese es el mejor uso de nuestros impuestos? Mientras miles de guanajuatenses luchan por sobrevivir, esta administración prefiere presumir de reconocimientos frívolos y desconectados de la realidad.
Para cerrar con broche de corrupción, la Gobernadora entregó Premios de Calidad en Salud y mencionó un pomposo reconocimiento por Mejora Continua. ¿Mejora en qué? Seguramente en el arte de simular que hacen algo por su pueblo.
Y para la cereza del pastel, enchufó a su comparsa de colaboradores y chalanes para que fueran parte del show. Un evento donde el cinismo y la hipocresía bailaron al ritmo de la manipulación política, encabezado por la Gobernadora y su séquito de aduladores.
Pero esperen, la función aún no termina. Previo al circo de las ambulancias, la Gobernadora y sus secuaces se pasearon por las flamantes instalaciones del Registro Público de la Propiedad y Comercio en León. ¿Nuevas oficinas? ¿Para qué, si lo importante es la calidad y no las apariencias?
En resumen, un día de circo, pompas y promesas vacías en Guanajuato, donde la Gobernadora aparenta preocuparse por la salud mientras despilfarra nuestro dinero en ambulancias innecesarias y certificaciones de dudosa relevancia. Otro capítulo más de la tragicomedia política mexicana.
